Éxtasis emocional



Hace 10 años tuve el placer de aprender a tocar guitarra por cuenta propia, mi madre tenía una guitarra desde muchos años antes de que naciera y desde el momento que la tomé en mis manos no le pude soltar, me emocionaba muchísimo poder tocar las canciones de mis artistas favoritos, aunque las tocar con los pies, pero eso nunca me detuvo, siempre he tenido la mentalidad de conseguir lo que uno se propone si se compromete a ello.
Subirme al escenario al poco tiempo de empezar a tocar fue una de las experiencias mas padres que he tenido y aunque no era el centro de atención si era una persona que destacaba entre la multitud. Estos factores me motivaban todos los días en hacer lo mejor que hago. Con el tiempo fui mejorando y empecé a conseguir mayor protagonismo en el escenario.
La adrenalina segundos antes de que empiece un espectáculo es la explosión de emociones más grandes que había sentido en toda mi vida, miedo, nervios, emoción, euforia, con las manos sudadas, miles de horas de ensayo se resumen en menos de una hora arriba del escenario frente a las personas que están utilizando su tiempo para ir a verte. Hay veces que te pagan por tocar, otras en las que simplemente lo haces por disfrutar y por convivir con la gente, pero no hay nada que me llene mas de alegría que el ver que la gente este disfrutando de lo que hago.
Es una forma en la que me puedo expresar y conectar con las personas que va más allá de lo que las palabras pudieran llegar a conseguir

Víctor García

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