Saida Galan
PERSEVERAR AL ÉXITO DE LA MANO DE DIOS
Desde que abrimos los ojos, damos un suspiro y movemos los pies de nuestra cama al piso firme, nos damos cuenta de que tenemos fuerzas y estamos sanos para llevar a cabo todos y cada uno de nuestros proyectos. La luz del sol y el oxígeno, el alimento y todas las maravillas que podemos contemplar, las hizo el ser único que es Dios.
La vida de cada persona está llena de metas y proyectos, en ocasiones son grandes y en otras veces pequeños pero cada uno cuenta, a veces entra en nosotros un gran ánimo de decir que si se puede. Aunque en ocasiones entra el miedo abrumador que nos detiene y nos dice que es casi imposible, pero ese “casi” nos da una esperanza, aunque ante el mundo nos pudiéramos sentir pequeños.
De pronto en el transitar de nuestras vidas ocurre algo inesperado, alguien criticó mi trabajo, no pude dejar satisfecho a mi cliente con el resultado. Es aquí cuando nos detenemos y decimos que ya no se puede, entra el miedo a seguir fracasando, y nuestro callejón ya no tiene salida. Pero pongámonos a pensar: Thomas Alva quien invento el foco o la bombilla eléctrica ¿Cuántos intentos hizo? ¡muchos, demasiados¡ Edison trabajó al menos 300 teorías para poder desarrollarla pero lo logro porque persevero, persistió y de no haber sido así talvez hubiera tardado más en llegar la iluminación a los hogares.
Probablemente Edison no se puso en las manos de Dios, tal vez sí; no lo sabemos, pero persistió, nosotros si perseveramos y ponemos todo en la voluntad de Dios se va a lograr lo que nos propongamos porque para Dios nada hay imposible.
Fracasar no significa que estamos derrotados, no significa que tenemos que quedarnos sentados a ver como otras personas si luchan por lo que quieren, no significa que alguien es más importante que nosotros, es una oportunidad de mejorar y de seguir subiendo, no debemos deprimirnos ni dejar que ese desánimo arruine nuestras metas. Aunque muchas personas no creen en Dios, se respeta su manera de pensar y sus creencias, pero por otro lado existimos personas que creemos que Dios camina a nuestro lado y nos ha dado todo lo que hasta hoy tenemos. Las victorias y los triunfos vienen de Dios
Desde que abrimos los ojos, damos un suspiro y movemos los pies de nuestra cama al piso firme, nos damos cuenta de que tenemos fuerzas y estamos sanos para llevar a cabo todos y cada uno de nuestros proyectos. La luz del sol y el oxígeno, el alimento y todas las maravillas que podemos contemplar, las hizo el ser único que es Dios.
La vida de cada persona está llena de metas y proyectos, en ocasiones son grandes y en otras veces pequeños pero cada uno cuenta, a veces entra en nosotros un gran ánimo de decir que si se puede. Aunque en ocasiones entra el miedo abrumador que nos detiene y nos dice que es casi imposible, pero ese “casi” nos da una esperanza, aunque ante el mundo nos pudiéramos sentir pequeños.
De pronto en el transitar de nuestras vidas ocurre algo inesperado, alguien criticó mi trabajo, no pude dejar satisfecho a mi cliente con el resultado. Es aquí cuando nos detenemos y decimos que ya no se puede, entra el miedo a seguir fracasando, y nuestro callejón ya no tiene salida. Pero pongámonos a pensar: Thomas Alva quien invento el foco o la bombilla eléctrica ¿Cuántos intentos hizo? ¡muchos, demasiados¡ Edison trabajó al menos 300 teorías para poder desarrollarla pero lo logro porque persevero, persistió y de no haber sido así talvez hubiera tardado más en llegar la iluminación a los hogares.
Probablemente Edison no se puso en las manos de Dios, tal vez sí; no lo sabemos, pero persistió, nosotros si perseveramos y ponemos todo en la voluntad de Dios se va a lograr lo que nos propongamos porque para Dios nada hay imposible.
Fracasar no significa que estamos derrotados, no significa que tenemos que quedarnos sentados a ver como otras personas si luchan por lo que quieren, no significa que alguien es más importante que nosotros, es una oportunidad de mejorar y de seguir subiendo, no debemos deprimirnos ni dejar que ese desánimo arruine nuestras metas. Aunque muchas personas no creen en Dios, se respeta su manera de pensar y sus creencias, pero por otro lado existimos personas que creemos que Dios camina a nuestro lado y nos ha dado todo lo que hasta hoy tenemos. Las victorias y los triunfos vienen de Dios
Comentarios
Publicar un comentario