Héctor Sagui
El Orgullo
Frecuentemente, el orgullo es visto por las personas con una connotación negativa, y es que la gente suele confundir el orgullo con el narcisismo. La realidad es que, cuando la gente dice “se separaron por orgullosos” o “fue demasiado orgulloso para pedir ayuda”, no hablan sino de una actitud narcisista que está lejos de representar el verdadero significado del orgullo.
El orgullo no es otra cosa que un sentimiento de amor a lo propio. Un sentimiento de amor a nosotros mismos, a nuestra esencia, a nuestros orígenes y todo lo que hacemos. El orgullo es un amor realista, que nos permite ver nuestras debilidades y nuestros defectos y no deja que nos resten valor. Como bien dijo Ángel Ossorio “Sé orgulloso, porque en el orgullo va el respeto a la dignidad de tu persona y de tu labor”. Es por esto por lo que el orgullo no es algo de lo debamos alejarnos, por el contrario, es algo que todos deberíamos formarnos.
Así mismo, John Churton Collins dijo que “Aunque el orgullo no es una virtud, es el padre de muchas virtudes”; esto es cierto, ya que sin amor y respeto propio no podríamos desarrollar otras virtudes como la aceptación, el asertividad, el respeto, el esfuerzo, entre otras. Lo que sucede es que todas estas virtudes nacen del amor propio, consisten en reconocer nuestro propio valor. Una vez que lo hayamos descubierto y aceptado, podremos proceder a hacer lo mismo con las personas a nuestro alrededor.
Entender que somos valiosos, aunque no perfectos, es fundamental para crecer como personas y explotar todo nuestro potencial, así como para razonar que, aunque no somos perfectos y no somos los mejores en todo, seguimos teniendo un gran valor.
Pienso que el concepto de orgullo esta siendo utilizado de una manera errónea en la actualidad. La gente se enorgullece de lo que tiene, de lo que viste, de donde de vive, de su posición en la sociedad. Debemos sentir orgullo por quienes somos. En vez de sentir orgullo por lo que tienes, enorgullécete de cómo lo conseguiste (si fue conseguido honradamente), enorgullécete de tus virtudes y talentos que te permitieron lograr lo que has logrado, enorgullécete de tus orígenes ya que de ahí llegaste hasta donde estas ahora.
Tener más y mejores cosas, vivir en una casa más grande, tener un carro costoso, ser más inteligente o más guapo, estas no son las cosas que nos hacen valer como personas. Desarrollar un sentimiento
de orgullo nos permite entender eso y despegarnos de lo material que, si bien es algo nuestro, no son parte de nuestra esencia ni de nuestra riqueza como personas.
Frecuentemente, el orgullo es visto por las personas con una connotación negativa, y es que la gente suele confundir el orgullo con el narcisismo. La realidad es que, cuando la gente dice “se separaron por orgullosos” o “fue demasiado orgulloso para pedir ayuda”, no hablan sino de una actitud narcisista que está lejos de representar el verdadero significado del orgullo.
El orgullo no es otra cosa que un sentimiento de amor a lo propio. Un sentimiento de amor a nosotros mismos, a nuestra esencia, a nuestros orígenes y todo lo que hacemos. El orgullo es un amor realista, que nos permite ver nuestras debilidades y nuestros defectos y no deja que nos resten valor. Como bien dijo Ángel Ossorio “Sé orgulloso, porque en el orgullo va el respeto a la dignidad de tu persona y de tu labor”. Es por esto por lo que el orgullo no es algo de lo debamos alejarnos, por el contrario, es algo que todos deberíamos formarnos.
Así mismo, John Churton Collins dijo que “Aunque el orgullo no es una virtud, es el padre de muchas virtudes”; esto es cierto, ya que sin amor y respeto propio no podríamos desarrollar otras virtudes como la aceptación, el asertividad, el respeto, el esfuerzo, entre otras. Lo que sucede es que todas estas virtudes nacen del amor propio, consisten en reconocer nuestro propio valor. Una vez que lo hayamos descubierto y aceptado, podremos proceder a hacer lo mismo con las personas a nuestro alrededor.
Entender que somos valiosos, aunque no perfectos, es fundamental para crecer como personas y explotar todo nuestro potencial, así como para razonar que, aunque no somos perfectos y no somos los mejores en todo, seguimos teniendo un gran valor.
Pienso que el concepto de orgullo esta siendo utilizado de una manera errónea en la actualidad. La gente se enorgullece de lo que tiene, de lo que viste, de donde de vive, de su posición en la sociedad. Debemos sentir orgullo por quienes somos. En vez de sentir orgullo por lo que tienes, enorgullécete de cómo lo conseguiste (si fue conseguido honradamente), enorgullécete de tus virtudes y talentos que te permitieron lograr lo que has logrado, enorgullécete de tus orígenes ya que de ahí llegaste hasta donde estas ahora.
Tener más y mejores cosas, vivir en una casa más grande, tener un carro costoso, ser más inteligente o más guapo, estas no son las cosas que nos hacen valer como personas. Desarrollar un sentimiento
de orgullo nos permite entender eso y despegarnos de lo material que, si bien es algo nuestro, no son parte de nuestra esencia ni de nuestra riqueza como personas.
Comentarios
Publicar un comentario